Bienvenidos a la Finca Santa Marta

Finca Santa Marta se compone de dos típicos “lagares” de Extremadura, construidos en el siglo XlX, rodeados de 30 hectáreas de olivares, viñedos y almendros. Hasta los años noventa, el lagareño dirigía las actividades agrícolas del cortijo, en ausencia de los dueños de la burguesía acomodada de Trujillo.

La reconversión del cortijo por los nuevos propietarios se hizo poco a poco, guardando las características originales de las habitaciones, la capilla y la cuadra. Se transformaron las bodegas en salones-comedor, refrescando con naranjos y plantas los patios cerrados por las antiguas paredes de piedra.

Jardines, arboledas y viñedos

Los amplios jardines a lo largo de la Finca dan vista sobre viejos olivos y centenares de almendros.
El espectáculo de los almendros en flor es algo que nadie quiere perderse. La cosecha de almendras se hace en noviembre para después llevar éstas a la cooperativa.

Gran parte de las restantes hectáreas las ocupan los viñedos, (Cabernet Sauvignon y Tempranillo), con DO del Guadiana, magníficas para admirar son las orquídeas durante los paseos en abril.

En Finca Santa Marta podrán disfrutar de largas tardes soleadas junto a la piscina.

Ideal para descansar en los espacios ajardinados y buscar el frescor de las piscinas. Quien ama la naturaleza, pasea por los senderos en las colinas de la finca, con alguna ruina de antiguas casitas. Entre los pinos, los alcornoques y olivos, vistas maravillosas. En el fondo del valle, el sonar de la capilla del “Pago de San Clemente” se funde en el paisaje.

Los salones

Una de las dos salas de estar (con TV) es la antigua bodega acondicionada en acogedores rincones para permitir la reunión de pequeños grupos. Llaman la atención el techo de vigas y el depósito de granito del lagar (Santa Teresa), donde se pisaba la uva (hasta 1980).

El otro salón, que fue antigua cuadra, está situado entre el patio y el amplio jardín con terrazas y piscina. Allí, grupos de ornitólogos suelen reunirse en primavera para tomar el té y repasar listas de las aves vistas en el día (un promedio de 60). Gozan del sosiego y de las vistas sobre los viñedos y olivos, y mas allá sobre cerros cubiertos de encinas.

Otro tipo de turismo disfruta de la naturaleza cuando vibra de nuevo con las cosechas, la poda y luego la caza y las monterías.

La capilla

Las fincas antiguas de los alrededores de Trujillo se enorgullecían de tener una capilla para los propietarios y trabajadores. La de la Finca Santa Marta y su torre estaban derrumbadas por el abandono, y fue lo primero del cortijo en ser restaurado. Primeros habitantes del campanario fueron una pareja de cigüeñas, que vuelan en torno a los tejados y crían cada año a dos o tres polluelos antes de partir cada julio hacia África.

La capilla restaurada se utiliza todavía para celebraciones familiares. Sus paredes encaladas adornadas con reliquias religiosas traídas de lejanos destinos: un fresco de Croacia, una pintura de la Virgen Madre de Cuzco. La pila bautismal de granito y un banco de la antigua iglesia son originales de la capilla.

Comedor y staff

Desde el patio del Lagar de Santa Marta se entra en el gran comedor que es la unidad más llamativa del complejo de los dos “lagares”. Fue a la almazara de aceite donde los agricultores llevaban las cargas de aceituna. En ella, conos de granito tirados por un mulo aplastaban las aceitunas. Su masa fue prensada entre “capachos” de estera redondos, apilados en una estructura de hierro. El comedor, con mesas de diferentes tamaños (capac.28), recibe la luz del exterior por un gran ventanal realizado durante la restauración. La vista se prolonga en el patio-jardín “El Palomar”.

Nuestra encargada viene de Chile y ha trabajado con la familia durante 30 años, y en 7 destinos diplomáticos. Inés hace una cocina autentica y natural con sabores exquisitos, alabados en nuestro libro de visita.

El joven personal sirve las mesas entre la luz de las velas. En la sobremesa ya con los licores, se crea un ambiente agradable entre los clientes que comparten la estancia.

El desayuno-buffet se incluye en el precio y es abundante.

Las cenas, sólo para los alojados, son opcionales y se solicitan con anticipo ya que no todo el año ofrecemos servicio de cenas.